LAS MÚLTIPLES POLÍTICAS QUE NADIE LEE
Esta es una práctica muy común: la mayoría de las empresas, conforme van creciendo, comienzan a necesitar implementar reglas, reglamentos, políticas y procedimientos. Y está muy bien. Todo esto ayuda muchísimo a estandarizar la calidad del servicio o producto que llegará al cliente final.
Es fundamental. Las políticas son necesarias para que una empresa se institucionalice, crezca de forma ordenada y garantice un bienestar interno y hacia la comunidad a través de su servicio o producto.
Sin embargo, ocurre un fenómeno común dentro del personal: ¡las políticas nadie las lee!
Una vez publicadas, terminan llenándose de polvo… o polvo digital si están en un servidor. Es muy raro que los colaboradores las tengan presentes en su día a día, sobre todo aquellas que regulan el comportamiento en la empresa.
¿Cómo hacer que las políticas sean parte viva de la cultura laboral?
Hoy quiero compartirte 4 estrategias prácticas desde Recursos Humanos, orientadas a que las políticas no solo se conozcan, sino que se vivan, se comprendan y se respeten:
- Inclúyelas en el proceso de inducción (pero no satures)
Sí, las políticas deben formar parte de la inducción, pero no conviertas el proceso en un “dump” de información.
La persona de nuevo ingreso está en modo esponja, absorbiendo todo: misión, visión, valores, historia, procesos, instalaciones, etc. Si además agregas todas las políticas, lo más probable es que no las retenga.
🔸 ¿La solución? Resume.
Hazlo práctico, con viñetas o presentaciones visuales. Explica qué derecho u obligación representa cada política y cómo impacta directamente su trabajo diario o el objetivo organizacional.
- Reinducción periódica (breve y participativa)
La comunicación organizacional se fortalece con la repetición. Por eso, realizar ejercicios periódicos de reinducción puede ayudarte a mantener las políticas vigentes en la mente de tu equipo.
✅ Hazlo interactivo:
No basta con informar. Haz sesiones breves tipo “preguntas y respuestas”, que incluyan dudas reales. ¿Qué implica esta política? ¿Para qué me sirve?
Esto puede incluir temas como:
- Reglamento interior de trabajo
- Código de ética
- Código de vestimenta
- Políticas de cero tolerancia al acoso
- Políticas de calidad, etc.
🔸 Consejo: Si la sesión dura más de 2 horas, el interés baja. Divide temas y ve incluyendo una política por revisión.
- Facilita el acceso: visibilidad y tecnología
Tener las políticas publicadas no basta. Tienen que estar accesibles y consultables.
📌 ¿Cómo lograrlo?
- Mural físico en el centro de trabajo (con diseño limpio y jerarquía visual).
- Boletines digitales o correo interno.
- Plataforma, app o intranet con ligas directas a las políticas actualizadas.
🧠 Valida tú mismo el acceso:
¿Es fácil encontrar y entender las políticas? ¿Hay espacio para que los colaboradores hagan preguntas?
No basta con poner un botón de «Confirmo leído». Agrega un espacio para aclarar dudas o reportar términos poco claros.
- Evalúa la utilidad y simplifica
Hoy más que nunca, en una era de procesos “lean” o esbeltos, es clave revisar si las políticas son funcionales.
📍 Ejemplo real:
Se aprobó en marzo el Convenio 190 de la OIT, que más adelante se reflejará en normas mexicanas sobre espacios libres de violencia. Ya existen la NOM-035 (riesgos psicosociales) y la NOM-025 (igualdad y no discriminación).
Si tienes políticas separadas para cada tema, evalúa si puedes unificarlas. Una política bien hecha puede cubrir múltiples aspectos sin duplicar contenido.
💡 Recuerda: el exceso de políticas o controles puede convertirse en burocracia. Pero si las diseñas con sentido, alineadas al objetivo final de entregar un producto o servicio de calidad, estarás generando estructura, no estorbos.
🎯 En resumen:
- Las políticas son necesarias, pero deben vivirse, no solo existir.
- Hazlas parte del día a día: en la inducción, en reinducciones, en los espacios visibles, en lo digital.
- Evalúa su utilidad constantemente. Elimina redundancias.
- Usa el enfoque lean: procesos ágiles y sencillos.
