Esta Norma Oficial Mexicana tiene objetivos muy precisos -el análisis, identificación y prevención de los factores de riesgo psicosocial, la promoción de un entorno organizacional favorable y la identificación de los acontecimientos traumáticos severos-, sin embargo, su planteamiento original y actual, hasta el momento, obliga a las empresas a únicamente generar acciones preventivas, posteriores a encontrar cualquier anomalía dentro del bienestar de su personal.

 

Observando el comportamiento de este mismo rubro en otros países que nos anteceden en la materia -como Colombia (país que instituyó esta Norma desde 2008) o España-, se puede anticipar que continuará un capítulo o complemento normativo en el que las empresas deban invertir recursos para garantizar la solución de fondo de cualquier problema que arroje la aplicación de las distintas guías de referencia.

 

Valdrá la pena observar cómo es exigido esto por parte de la Legislación Mexicana, aunque, si se toma como referencia el marco normativo establecido por Colombia (como se hizo en esta primera etapa), es muy seguro que vendrá impuesta una obligación para las empresas de financiar distinto tipo de atención médica -Medicina General, Psicología y Nutrición, entre los pilares de salud que deberán intervenir- para garantizar que los colaboradores puedan vivir dentro de este espíritu de bienestar organizacional.

 

Lo cierto es que son pocas las empresas que pueden darse “el lujo” de financiar la implementación de un departamento médico dentro de sus empresas, observándolo como una inversión más que como un gasto que, a final de cuentas, resultó obligado. Es por esto que el mismo mercado adapta alternativas para las pequeñas y medianas empresas que les permita un cumplimiento, sin que les represente un incremento sustancial en su carga nominal -y por lo tanto, cargas tributarias, de seguridad social, entre algunas otras-, pero que les permita aterrizar una solución que implique un cumplimiento de este futuro no muy lejano de la NOM-035-STPS.

 

El apartado que genera un poco más de incertidumbre estará relacionado con la manera en que las empresas deberán documentar dicha atención o intervención a sus colaboradores, sin que se rompa la secrecía vinculada entre Médico -sea la especialidad que sea- y Paciente.

 

Es por este motivo que, previendo una realidad que se avecina, en HappyNom se está trabajando arduamente en un producto que ayude a las empresas a mantener un equilibrio en materia de salud de los empleados y, siendo un imperativo, ayudar a una Seguridad Social Pública a cumplir con algo que, hoy, resulta sumamente complicado… una atención médica de calidad para cualquier ciudadano.